El deportista progreseño Jorge Cecilio Rejón Moo, falleció ayer jueves de manera trágica en el mar frente al malecón del puerto.
Se presume que una lancha ribereña o turística aún no identificada lo atropelló y la propela del motor le causó una mortal herida en la cabeza.
El cuerpo sin vida de Jorge Rejón, conocido como “Potín” de 52 años de edad, recaló en la playa alrededor de las 11 de la mañana. Unos paseantes lo vieron y avisaron a la Policía Municipal, uno de los uniformados se metió al mar, lo rescató y llevó a la playa, pero el hombre ya estaba muerto según dictaminaron paramédicos que llegaron a prestar los primeros auxilios.
El occiso es conocido en la comunidad por participar en carreras y vestía un short colorazul.
Los paramédicos y policías que vieron el cadáver comentaron que la cabeza de “Potín” presentaba una herida en medio de la cabeza que le provocó expulsión de masa encefálica.
Al parecer el hombre murió entre las 8:30 y 9 de la mañana, pero el cuerpo recaló flotando como a las 11.
La zona de la playa, a la altura de la calle 72, fue acordonada por los policías mientras llegaba personal de la Fiscalía y del Servicio Médico Forense para el levantamiento del cadáver.
El cuerpo fue identificado por su hija, Jazmín Rejón, quien comentó que a las 8 a.m. su papá escribió en sus redes sociales:
“En nombre de Jesús te doy gracias por este nuevo día, que ilumines mi camino y de mis amigos y familia que en estos momentos están sufriendo, sánalos, hazles llegar lo que necesiten, no los abandones porque de mi has hecho un milagro, gracias señor, bendito seas”.
Domingo Padrón Aldana explicó a los policías que como todos los días vio llegar temprano al malecón a “Potín” para meterse a nadar, pues entrenaba para una competencia de natación. Narró que “Potín” hizo sus calentamientos y se metió al mar, eran poco después de las 8 de la mañana. En un poste de un toldo amarró a su perro “Zorro” que lo acompañaba y lo esperaba despúes de entrenar.
—Me extrañó como a las 9:30 ver al perro amarrado y las chanclas, nunca pensé que estaba muerto—, comentó.
El perro “Zorro”, bautizado por “Potín”, permanecía en la playa esperando a su amo, lo que causó tristeza entre quienes se enteraron de la tragedia. Más tarde los familiares del difunto se lo llevaron.

















